Utilización de aditivos en la nutrición de gallinas ponedoras

Fecha:Dic 2, 2024
Categorías: Nutrición
Tiempo de lectura:7'
Expertos: Ozgur Korkmaz

En los últimos 10-15 años, el desempeño de las ponedoras ha mejorado significativamente como resultado de la selección genética. Hoy en día, estas aves pueden lograr tasas de postura superiores al 90% durante más de 60 semanas, con mayor persistencia, sin necesidad de muda, mejor eficiencia alimenticia y un aumento en la tasa de huevos vendibles, lo que refleja avances genéticos notables.

Sin embargo, el progreso genético por sí solo no garantiza la productividad, sostenibilidad y rentabilidad esperadas. Es esencial combinar una buena nutrición con un manejo adecuado del rebaño para alcanzar los objetivos genéticos. Además, los productores de huevos enfrentan desafíos como el aumento de las temperaturas internas debido al cambio climático, el cumplimiento de nuevas normativas de bienestar animal y la reducción de emisiones contaminantes.

La nutrición de precisión utilizando un alimento de alta Calidad es uno de los criterios más importantes para alcanzar el potencial genético del ave. Sin embargo, abastecerse y usar consistentemente materias primas de alta Calidad y digestibilidad puede tornarse un desafío. Mas aún, los factores anti nutricionales deben de minimizarse a la par de mantener la salud e integridad intestinal para asegurar una digestión óptima. Para poder abarcar estos problemas, los nutricionistas usan regularmente aditivos debido a sus ventajas para mantener la salud e integridad intestinal además de asegurar una digestión óptima.

Durante la primera mitad del período de 16 semanas de crianza de pollitas, el objetivo es alcanzar un rápido potencial de crecimiento y obtener el peso corporal más alto posible con una buena composición corporal. El programa de alimentación debe centrarse en proporcionar aminoácidos y minerales digestibles para garantizar el desarrollo fundamental de los órganos internos, músculos y el esqueleto en esta etapa temprana de la vida. Este es el primer paso para asegurar el éxito durante todo el período de postura.Dado que el sistema digestivo de las pollitas aún no está completamente desarrollado en esta etapa, es importante utilizar materias primas con alta digestibilidad. Además, durante este período se produce el desarrollo del tejido epitelial intestinal, las alturas de las vellosidades y las profundidades de las criptas. El costo de apoyar este desarrollo con butirato es relativamente más económico en comparación con otros aditivos alimenticios, por lo que este es preferido.El ácido butírico tiene efectos antiinflamatorios bien documentados y ha demostrado fortalecer la barrera mucosa intestinal al estimular uniones más estrechas entre las células del epitelio intestinal (Richard Ducatelle, 2015). Los beneficios del butirato se han demostrado en numerosos estudios in vivo e in vitro, como se muestra en tablas 1 y 2. Este aditivo es especialmente importante durante la fase inicial, ya que puede contribuir al desarrollo óptimo del peso corporal.Por otro lado, se puede preferir un emulsionante que mejore la digestión de grasas adicionales durante las primeras 5 semanas del proceso.

Tabla 1 – Morfología duodenal y ganancia de peso de 21-27 días posteriores a desafío coccidial.

TratamientosGanancia de pesoDuodeno nm
Longitud de vellosidades
Duodeno nm
Profundidad de criptas
Control252 b1.428270 a
0.2% butyric acid316 a1.562266a
a,b Promedios seguidos por sobreescritos diferentes son significativamente diferentes

Tabla 2. Parámetros histomorfológicos del íleo (μm) de acuerdo con Alicja Sobczak y K. Kozłowski 2016

ItemsGrupo
T1
Grupo
T2
Grupo
T3
p
Grosor de la capa glandurar701a ± 177862a ± 54624b ± 1090.003
Altura de las vellosidades701a ± 177729a ± 47529b ± 910.003
Profundidad de las Criptas124a ± 28133a ± 2297b ± 290.023
Relación altura de vellosidades: profundidad de criptas5.76 ± 2085.60a ± 0.895.62 ± 0.950.931
Valores en la misma fila con superscrito diferente son significativamente diferentes (P ≤ 0.05).
T1: grupo control alimentado con una dieta basal; T2: dieta basal suplementada con una fuente de ácido butírico a 500 g/t alimento; T3: dieta basal suplementada con butirato de sodio protegido a 700 g/t alimento.

El objetivo de la segunda etapa de la recría es aumentar la capacidad de ingesta de alimento de las pollitas. Esta capacidad es crucial para alcanzar un pico máximo de postura y una persistencia óptima durante todo el período de producción. Es importante incluir formulaciones con materias primas de menor densidad y mayor contenido de fibra cruda, ya que disminuye la demanda de proteínas y aminoácidos. Si las materias primas son adecuadas, se recomienda alcanzar un contenido de fibra cruda del 5-6% en la dieta durante esta fase.

Al final de la fase de cría, justo antes del inicio de la producción de huevos, ocurre la transición de pollita a ponedora. Este cambio implica una transformación significativa en los procesos metabólicos debido a la regulación hormonal, iniciándose el desarrollo de huesos medulares y adaptándose el metabolismo hacia la producción de huevos. Durante esta etapa, las aves deben mostrar un incremento en el peso corporal. Para apoyar la formación de huesos medulares y el desarrollo de partes reproductivas, se debe suministrar alimento pre-postura en la cantidad y momento adecuado. Esto es fundamental para lograr un pico de producción exitoso.

En la primera fase de producción, las gallinas alcanzan su mayor tasa de postura y rendimiento máximo. En este momento, la calidad del alimento, una buena granulometría y una nutrición precisa son esenciales. Enzimas como la fitasa y NSP se utilizan desde la fase de cría para mejorar la digestión del alimento y reducir el contenido de nutrientes en el estiércol. Es fundamental que estas enzimas mantengan su efectividad en diferentes condiciones de pH y durante el tratamiento térmico.

Otro factor crucial es la higiene del alimento. Cuando los niveles de micotoxinas exceden los límites aceptables, es necesario reducir su absorción mediante productos anti-micotoxinas. Además, el uso de ácidos orgánicos apropiados en los alimentos ayuda a reducir la carga de moho y bacterias, mejorando tanto el rendimiento como la absorción de nutrientes y minerales.

El uso de aditivos con propiedades antioxidantes para reducir la oxidación de grasas añadidas también respalda la integridad intestinal. Además, aditivos naturales como ácidos orgánicos, extractos vegetales, aceites esenciales, probióticos y prebióticos han demostrado mejorar la salud intestinal y el rendimiento en ensayos in vitro e in vivo. Estos aditivos ayudan a alcanzar el máximo potencial genético en función de las condiciones actuales.

Después del período de máximo rendimiento (generalmente después de las 50 semanas), se pueden añadir metabolitos de vitamina D y minerales quelados como Zn, Mn y Cu para proteger los huesos, mejorar la calidad de la cáscara y mantener el rendimiento.

Figura 1: Mejoras en desempeño con diferentes aditivos

Efectors de diferentes aditivos como las mezclas fitogénicas, el timol (THY), el carvacrol (CV) y el cinamaldehído (CN), butiraro de sodio (SB), xyalo-oligosacáridos (XOS), fructoologosacáridos (FOS) y manooligosacáridos (MOS) sobre el desempeño de las ponedoras. Las barras indican la diferencia promedio con respecto al grupo control: para aves día % se expresa en porcentaje, para FCR en puntos (kg/kg), los biomarcadores de estrés oxidativo se expresan como diferencias de promedio (WMD) para la dismutasa superoxida en suero (SOD) y malondialdehido (MDA).   (Based on: Orzuna-Orzuna & Lara-Bueno, 2023; Miao et al., 2021; Zhang et al